Conversatorio Masculinidades en transformación:
Las juventudes frente al género, el poder y los afectos

El 27 de noviembre se llevó a cabo un conversatorio para reflexionar sobre las masculinidades contemporáneas y su vínculo con la violencia de género, organizado en el marco del día de Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La actividad realizada por el Centro de Investigación Interdisciplinaria en Sexualidad, Sida y Sociedad contó con profesionales quienes abordaron de manera crítica los retos, tensiones y posibilidades de transformación de las masculinidades en el contexto actual.

El evento fue inaugurado por el Dr. Carlos Cáceres, vicerrector de investigación de la UPCH e investigador fundador del CIISSS. Durante sus palabras de bienvenida, destacó la urgencia de comprender la violencia contra las mujeres como un fenómeno estructural que se manifiesta en múltiples formas y que continúa cobrándose vidas en el Perú y el mundo. Recordó que una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual a nivel global y
que solo en el Perú se registraron más de cien feminicidios durante 2023. Subrayó que el problema no es únicamente de las víctimas, sino también de los propios agresores y de una sociedad que reproduce mandatos de género que dañan tanto a mujeres como a hombres. En ese sentido, saludó la aparición de nuevas masculinidades que buscan relaciones más libres y respetuosas, y remarcó la importancia de promover cambios éticos y culturales que permitan erradicar todas las formas de violencia.

En su exposición, el Dr. Miguel Ramos analizó con profundidad los mecanismos sociales que sostienen la masculinidad hegemónica y los procesos contemporáneos de cambio y resistencia. Explicó que, aunque emergen masculinidades “más sensibles”, estas no necesariamente rompen con el núcleo del poder masculino que históricamente ha organizado las relaciones de género. La crisis del modelo hegemónico, agudizada por los avances de los derechos de las mujeres, ha dado lugar tanto a discursos transformadores como a nuevas formas de reafirmación del poder patriarcal, muchas veces expresadas por jóvenes a través de discursos de victimización masculina, misoginia digital y radicalización en espacios virtuales. Ramos advirtió que las masculinidades solo podrán ser realmente igualitarias si implican una renuncia explícita a los privilegios y si se entienden como una responsabilidad ética y política, no únicamente como un cambio personal.

El Mg. Hugo Zelada profundizó en la construcción juvenil de las masculinidades en un  contexto marcado por redes sociales, retos virales y nuevas presiones corporales y emocionales. Señaló que, pese a los avances discursivos, aún persisten exigencias tradicionales de fortaleza, invulnerabilidad y autosuficiencia que limitan la expresión emocional de los varones jóvenes. Analizó cómo distintos espacios, familia, escuela, deporte, grupos de pares y entornos digitales, refuerzan mandatos que promueven riesgos, competitividad extrema y prácticas violentas. Zelada enfatizó que alejarse de la masculinidad hegemónica supone enfrentar burlas, sanciones sociales o miedo al fracaso, lo que dificulta la adopción de modos más empáticos y cuidadosos de relacionarse. Sin embargo, también destacó la importancia de cultivar competencias emocionales y sociales que permitan vínculos más igualitarios y una convivencia basada en el respeto.

Finalmente, la Dra. Ximena Salazar ofreció un cierre que articuló las intervenciones desde una mirada política y educativa. Señaló con preocupación los retrocesos recientes en el Perú, como la eliminación de la educación sexual integral y el regreso a enfoques biologicistas sobre género y sexualidad, que ponen en riesgo décadas de avances en igualdad y derechos. Explicó que los estudios de masculinidades son un campo interdisciplinario consolidado que demuestra que estas identidades no son naturales, sino construcciones sociales sujetas a cambio. Salazar enfatizó que las masculinidades son un terreno de disputa donde conviven jóvenes que cuestionan mandatos patriarcales gracias a los feminismos y la diversidad, y otros que se radicalizan en discursos de odio y victimización. Cerró recordando que la transformación de las masculinidades requiere intervenir en los afectos, el poder y las prácticas cotidianas, y que la educación es un ámbito clave para fomentar relaciones más justas, diversas y libres de violencia.

El conversatorio concluyó reafirmando la necesidad de promover procesos de reflexión y transformación desde la academia, las políticas públicas y los espacios comunitarios. Los panelistas coincidieron en que construir masculinidades igualitarias exige una mirada crítica, compromiso ético y acciones colectivas que enfrenten las raíces estructurales de la violencia de género.