Antecedentes

SIDA 

Cambios fundamentales en ciencia, salud y vida social al final del siglo XX. La respuesta global al VIH es un campo crecientemente complejo en el ámbito internacional, dinámica que adquirió al reconocerse la epidemia de VIH como una gran pandemia moderna a mediados de la década de 1980. Inicialmente no tratable, se convirtió finalmente en una enfermedad crónica manejable en 1996, con el surgimiento de la terapia antirretroviral combinada, tratamiento primero disponible solo en algunos pocos países, que desde el año 2002 se ha logrado llevar a casi todo el mundo mediante mecanismos de cooperación bilateral. En más de tres décadas de existencia, el VIH ha afectado a decenas de millones de personas, y causado la muerte de la mitad de ellas. Su transmisión sexual, y su presencia mayor en regiones y grupos específicos, determinaron tempranamente el surgimiento de estigma y discriminación (Sontag, 2002)[1], y de abusos de derechos humanos (Mann y col., 1992)[2], que lentamente se han ido reconociendo y abordando. Su vinculación a la sexualidad, de otro lado, aceleró el abordaje, en el contexto internacional, de aspectos de salud y derechos sexuales y reproductivos que, de no ser por esta pandemia, habrían tenido tal vez una trayectoria mucho menos central en los debates internacionales, tanto en el ámbito de las intervenciones sanitarias y sociales como en el sistema internacional de derechos humanos (Parker y col., 2000)[3].  La gran movilización de recursos que generó permitió, asimismo, un notable avance en investigación colaborativa internacional, y estimuló la integración entre investigadores e instituciones de varios países. Finalmente, el temprano involucramiento de la comunidad en la respuesta al VIH generó un movimiento de comunidades afectadas que luchaban por opciones de tratamiento y por el respeto de sus derechos, y dicho movimiento se ha convertido en un modelo de participación comunitaria en salud cuya importancia potencial en otros campos ha sido reconocida.

SIDA, salud sexual e interdisciplinariedad en el contexto social.

Si bien la respuesta de las ciencias biomédicas al VIH ha sido fundamental, esta epidemia brindó la oportunidad de un abordaje interdisciplinario que no ha tenido paralelo en la historia de la medicina o la salud pública, y en el que se han involucrado no solo todas las ciencias de la vida y disciplinas afines, sino también las ciencias sociales y políticas, la economía, la bioética y la comunicación social. Una dimensión importante de la respuesta al VIH es, justamente, la reducción de su impacto social, y el desarrollo de intervenciones no enfocadas en el individuo sino en la comunidad y en la sociedad en su conjunto, llamadas estructurales.

Asimismo, por su relación con la sexualidad, el SIDA permitió retomar un concepto clave que la OMS había acuñado en los años setenta (OMS, 1975)[4]: el de salud sexual, un concepto positivo no centrado en la resolución de la enfermedad sino en la promoción de la salud, la autorrealización y el bienestar. Este abordaje de salud sexual tuvo un impulso con la respuesta al VIH, pero aún no ha sido decisivo para posicionarlo como un espacio no marcado por la “salud reproductiva” (concepto con el que suele vinculársele) sino centrado en el bienestar de las personas en lo referente a lo sexual. Este campo, asimismo, se ha planteado como esencialmente interdisciplinario, porque requiere los aportes de la psicología, las ciencias sociales, el derecho, la economía, la comunicación social y la bioética. Finalmente, un campo muy relacionado con el mismo, el de sexualidad (definido sobre todo como un espacio de estudios sociales críticos, en la línea planteada por Michel Foucault (1978), sí ha tenido, en cambio, un desarrollo considerable en las últimas tres décadas.

El VIH, la salud sexual y la sexualidad en la UPCH.

En el curso de su historia, la Universidad Peruana Cayetano Heredia ha desarrollado una trayectoria reconocida en los campos de salud reproductiva y población, sexualidad y, más recientemente, salud sexual y VIH. Siempre se han reconocido los aportes en investigación en reproducción humana desde el Instituto de Investigaciones de la Altura (IIA), y también en salud reproductiva y población desde lo que fueron el Instituto de Estudios de Población (IEPO), el Programa de Salud Reproductiva (PROSAR), y la Unidad de Sexualidad y Salud Reproductiva (USSR) en la FASPA. En los últimos quince años, con el reconocimiento de la magnitud de la epidemia de VIH/SIDA, y también el desarrollo de los campos de salud sexual, género y sexualidad, se ha tenido importantes crecimientos en esas líneas, desde la USSR y la Unidad de Salud, Sexualidad y Desarrollo Humano (USSDH) de la FASPA en los campos de sexualidad, género y salud sexual; y desde el IMTAVH y la Unidad de Epidemiología/ITS/VIH y la USSDH de la FASPA en los campos de VIH/SIDA e ITS. No ha habido, en cambio, suficientes opciones para el involucramiento de grupos más amplios de ciencias básicas o de estomatología, o de investigadores de las facultades de psicología, enfermería, educación.

La Unidad de Salud, Sexualidad y Desarrollo Humano (USSDH).

La presente propuesta surge de la Unidad de Salud, Sexualidad y Desarrollo Humano en la FASPA, cuyo equipo se constituyó hace 15 años. Se trata de un equipo multidisciplinario, que abarca investigadores en ciencias básicas (biología molecular), epidemiología social y de ITS/VIH, y ciencias sociales y políticas, además de intervenciones en comunicación y promoción.

Durante estos 15 años la USSDH ha ejecutado una centena de proyectos, con financiamiento de fuentes diversas, incluyendo el NIH de los EEUU, IDRC (Canada), la Fundación Ford, HIVOS, USAID, el Wellcome Trust y el Fondo Mundial; en colaboración con sus partners ha publicado más de 120 artículos en revistas revisadas por pares; ha publicado 25 libros y 18 capítulos de libros, y tiene vínculos con investigadores en un amplio número de universidades en EEUU (UCLA, UCSF, UCLA, UCI, Columbia, JHU, Harvard), el Reino Unido (UCL, LSHTM, ICL, Goldsmiths, Sussex, Institute of Education), Francia (Université de Paris-Diderot, Institute Pasteur), Canada (Toronto, Laurier), Australia (UNSW, La Trobe), México (UNAM, El Colegio de México), Brasil (USP, UERJ, UFRJ), Argentina (UBA), y Sudáfrica (Kua-Zulu Natal, University of the Witwatersrand, University of Cape Town), además de núcleos profesionales importantes en organizaciones internacionales (OMS, OPS, ONUSIDA, UNFPA, PNUD, UNESCO, UNICEF, IAS, GFATM). Junto con el IESSDEH, institución de la sociedad civil, aloja el Secretariado de la Asociación Internacional para el Estudio de la Sexualidad, la Cultura y la Sociedad (IASSCS). Su Director es miembro de los Comités de Asesoría Técnica en VIH de la OMS y la OPS, del Grupo de Trabajo en Salud Sexual de la OMS, del Grupo de Trabajo en Poblaciones Clave de la International AIDS Society, y del Panel Revisor Técnico del Fondo Mundial contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria. Dentro del Perú, tenemos un trabajo cercano con los sectores del Estado (MINSA e INS en salud, MINEDU, Defensoría del Pueblo, MIMP, MINJUS), agencias cooperantes (ONUSIDA, OPS, UNFPA, NAMRU), sociedad civil (Aid for AIDS, INMENSA, PROMSEX, Flora Tristán, Manuela Ramos, SPAJ) y organizaciones comunitarias (Peruanos Positivos, Red TLGB, Red Trans, Movimiento Miluska Vida y Dignidad)

Varios de los proyectos realizados son componentes de proyectos internacionales, o son proyectos desarrollados fuera del Perú o sobre un ámbito global. Por ejemplo, tenemos investigaciones en el ámbito de América Latina (como región o en países específicos, con auspicio de OPS, UNESCO y PNUD), en los países del medio oriente y norte de Africa (con auspcio de ONUSIDA), colaboraciones en Sudáfrica (con la Universidad de Kwa-Zulu Natal y IDRC), y hemos realizado revisiones sistemáticas de alcance global con la OMS. Actualmente coordinamos NEMUS, la Red de Estudios Multidisciplinarios en Prevención de VIH con base en Antiretrovirales, iniciativa apoyada por la OMS. La OMS misma nos ha invitado a constituirnos en un Centro Colaborador en VIH y Salud Sexual, y en los últimos años la unidad (o su director) han desarrollado encargos para el ámbito global (coordinados desde Ginebra por OMS y ONUSIDA) que son normalmente desarrollados por expertos del campo (e.g. revisiones sistemáticas, sistematizaciones de reuniones, coordinación de procesos de desarrollo de lineamientos, edición de documentos oficiales, documentos estratégicos). Hemos realizado colaboraciones similares con OPS, PNUD y UNESCO.

Recepción creciente de visitantes de fuera y dentro del país.

Otro proceso que se ha ido incrementando es la recepción de visitas de estudiantes que, por motivación personal o por recomendación de sus docentes, nos contactan desde muchas universidades (europeas, norteamericanas, latinoamericanas). Por mucho tiempo esto se dio sobre todo desde fuera del país, pero en los últimos tres años estamos recibiendo pedidos de estudiantes de la UPCH y otras universidades peruanas.

Involucrando a los demás esfuerzos activos en salud sexual y VIH de la UPCH (dentro de FAMED, IMTAvH, FASPA, IIA, FAEST).

En este sentido, este involucramiento dentro del centro puede permitir: (1) al interior de la misma universidad, mejor conocimiento del trabajo institucional en el tema, así como mejor coordinación del mismo, buscando sinergia y colaboración interdisciplinaria, y evitando competencia entre grupos; (2) hacia fuera de la UPCH, una mejor visibilización del trabajo en VIH de la UPCH, para mejorar sus oportunidades de colaboración interinstitucional en investigación, de uso de su producción científica para políticas públicas, y de recepción de estudiantes interesados en esta perspectiva.

La participación de unidades y docentes/investigadores en sus actividades es funcional, y no afecta la relación institucional de estos con facultades e institutos.  Se definirá mecanismos para que la participación de distintas unidades y grupos en la iniciativa del CIISSS les permita presentar su afiliación al mismo como una fortaleza institucional en sus propias propuestas de financiamiento, las cuales seguirán siendo administradas por cada unidad/grupo. El CIISSS estaría llamado a administrar solo un número pequeño de propuestas de carácter más institucional e interdisciplinario.

La memorable visita de la Dra. Françoise Barré-Sinoussi del Instituto Pasteur, Premio Nobel de Medicina en 2008 por el descubrimiento del VIH, que recibió de la UPCH el Doctorado Honoris Causa el pasado 18 de Septiembre de 2014, quien ve con interés el desarrollo del centro, surge como una oportunidad para organizar y visibilizar nuestro trabajo en VIH según lo señalado. Dicha visita sirvió para mostrar la magnitud de la respuesta interdisciplinaria al VIH, y motivó de forma espacial a nuestras y nuestros científicos básicos, que han visto en la historia y opciones de este campo nuevas dimensiones de desarrollo.

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